Por qué se creó el nuevo virreinato
Hasta 1776, el territorio rioplatense dependía administrativamente del lejano Virreinato del Perú, con sede en Lima, lo que dificultaba una gestión eficiente de una región que había ido ganando importancia estratégica y comercial. La corona española, bajo el impulso reformista de Carlos III, decidió crear un nuevo virreinato con capital en Buenos Aires, oficializado por real cédula el 1 de agosto de 1776 y establecido de forma permanente al año siguiente.
Entre las razones de esta decisión se contaban la necesidad de frenar el avance portugués sobre la Banda Oriental y la región de la actual Uruguay, así como el interés por ordenar y controlar mejor el comercio de una zona hasta entonces considerada periférica. El primer virrey, Pedro de Cevallos, encabezó además una expedición militar contra las posesiones portuguesas en la región, en particular la Colonia del Sacramento.
El Reglamento de Comercio Libre de 1778
En 1778, la corona promulgó el Reglamento y Aranceles Reales para el Comercio Libre de España a Indias, que autorizó el comercio directo entre trece puertos españoles y veinticinco puertos americanos, entre ellos Buenos Aires y Montevideo, poniendo fin al antiguo sistema de flotas y galeones que concentraba el comercio en unos pocos puertos privilegiados como Cartagena de Indias, Portobelo y Veracruz.
Esta apertura comercial, aunque todavía limitada al comercio con España y no con potencias extranjeras, benefició de forma notable a Buenos Aires, cuyo puerto experimentó un crecimiento sostenido del tráfico legal de mercancías, en particular de cueros y otros productos ganaderos de la región pampeana, sentando bases económicas que resultarían decisivas en las décadas siguientes.
Las invasiones inglesas de 1806 y 1807
En 1806, en el marco de las guerras napoleónicas, una expedición británica al mando de William Carr Beresford ocupó brevemente Buenos Aires, aprovechando la debilidad naval española tras la derrota de Trafalgar. El virrey Rafael de Sobremonte huyó de la ciudad con el tesoro real, en un episodio que dañó severamente su autoridad y prestigio ante la población.
La reconquista de la ciudad, en agosto de 1806, fue liderada principalmente por milicias criollas y vecinos organizados bajo el mando de Santiago de Liniers, sin que las autoridades virreinales oficiales tuvieran un papel decisivo. Una segunda invasión británica, en 1807, también fue derrotada, esta vez con la participación activa de Martín de Álzaga y de cuerpos de milicias urbanas. Estos episodios reforzaron entre los criollos rioplatenses la percepción de que podían defenderse y gobernarse por cuenta propia, un antecedente que resultaría relevante en el proceso revolucionario de 1810.
Cronología
- 1 ago. 1776
Real cédula que crea el Virreinato del Río de la Plata.
- 1777
Pedro de Cevallos asume como primer virrey.
- 1778
Reglamento de Comercio Libre; se autoriza el comercio directo con más puertos.
- 1806
Primera invasión inglesa; reconquista de Buenos Aires liderada por Santiago de Liniers.
- 1807
Segunda invasión inglesa, también derrotada por las fuerzas locales.
Preguntas para repasar
¿Por qué Buenos Aires se convirtió en capital virreinal recién en 1776?
Porque hasta entonces dependía del Virreinato del Perú, con sede en Lima. La corona creó el nuevo virreinato en 1776 por razones militares (frenar a Portugal) y comerciales (ordenar el comercio de una región en crecimiento).
¿Qué relación hay entre las invasiones inglesas y la Revolución de Mayo?
La defensa exitosa de Buenos Aires en 1806 y 1807, protagonizada por milicias criollas y no por las autoridades virreinales oficiales, alimentó la confianza local en la capacidad de autogobierno que después se expresaría en el proceso revolucionario de 1810.
Fuentes consultadas
- Archivo General de la Nación (Argentina) · Fondos del Virreinato del Río de la Plata ↗
- Wikipedia · Virreinato del Río de la Plata ↗
- Wikipedia · Invasiones inglesas al Río de la Plata ↗
- Museo Histórico Nacional (Argentina) ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.