Tewodros II y el fin de la Era de los Príncipes
Durante gran parte de la primera mitad del siglo XIX, Etiopía atravesó un período de fragmentación política conocido como Zemene Mesafint o Era de los Príncipes, en el que el poder imperial era en gran medida nominal y señores regionales controlaban de facto el territorio. Tewodros II, coronado emperador en 1855, puso fin a esa fragmentación mediante campañas militares que sometieron a los principales señores regionales bajo una autoridad central.
Tewodros impulsó también una modernización temprana del ejército, con intentos de fabricar artillería propia, y una centralización administrativa que reducía el poder de la nobleza local y del clero. Su reinado terminó en 1868, cuando se suicidó durante el asalto británico a su fortaleza de Magdala, en una expedición motivada por el encarcelamiento de súbditos y diplomáticos británicos.
Yohannes IV y la defensa del territorio
Tras un período de disputas sucesorias, Yohannes IV se consolidó como emperador en 1872 y continuó el proceso de centralización iniciado por Tewodros, aunque manteniendo una estructura más federal, con reyes regionales subordinados, entre ellos el futuro Menelik II como rey de Shoa. Su reinado estuvo marcado por la necesidad de defender el territorio etíope frente a la expansión egipcia desde el norte y las primeras incursiones coloniales italianas desde la costa del mar Rojo.
Yohannes derrotó a las fuerzas egipcias en las batallas de Gundet (1875) y Gura (1876), frenando su expansión hacia el interior etíope. Murió en 1889 combatiendo contra fuerzas mahdistas sudanesas en la batalla de Metemma, abriendo la sucesión que llevaría al poder a Menelik II.
Menelik II y la expansión territorial
Menelik II, coronado emperador en 1889, llevó a cabo la mayor expansión territorial de la Etiopía moderna, incorporando mediante campañas militares y alianzas regiones del sur, el este y el oeste del país —entre ellas Oromía, Sidama, Harar y partes de la actual Somalia y Sudán— que ampliaron considerablemente las fronteras del Estado etíope hacia su configuración territorial actual.
En 1886 fundó Adís Abeba como nueva capital, en un emplazamiento más central que las anteriores sedes imperiales, y prosiguió con la importación de armamento moderno, incluidos fusiles y artillería adquiridos a potencias europeas, una política que resultaría decisiva para la capacidad militar etíope frente a la amenaza colonial italiana que se materializaría en 1895.
Referencias: [3]
Cronología
- 1855
Tewodros II es coronado emperador; fin de la Era de los Príncipes.
- 1868
Muerte de Tewodros II en Magdala, tras la expedición británica.
- 1872
Yohannes IV se consolida como emperador.
- 1889
Menelik II es coronado emperador tras la muerte de Yohannes IV.
- 1886
Menelik II funda Adís Abeba como nueva capital.
Preguntas para repasar
¿Los tres emperadores gobernaron con la misma estrategia?
No exactamente. Tewodros II centralizó el poder de forma más directa, Yohannes IV mantuvo una estructura más federal con reyes regionales subordinados, y Menelik II combinó ambas lógicas mientras expandía considerablemente el territorio.
¿Por qué fue importante la fundación de Adís Abeba?
Porque Menelik II estableció en 1886 una nueva capital en una posición más central del país, que se convirtió en el centro administrativo permanente del Estado etíope y lo sigue siendo en la actualidad.
Fuentes consultadas
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.