De la química orgánica a la radiactividad
Hahn se formó inicialmente como químico orgánico en la Universidad de Marburgo, un campo en el que no mostraba especial entusiasmo, hasta que una estancia en Londres en 1904, en el laboratorio de William Ramsay, lo puso en contacto con el estudio de la radiactividad, entonces una disciplina completamente nueva. Ramsay lo animó a especializarse en ese campo emergente y, siguiendo su consejo, Hahn viajó después a Montreal para trabajar junto a Ernest Rutherford, una de las máximas autoridades mundiales en la materia.
De regreso en Alemania, se incorporó en 1907 al Instituto de Química de la Universidad de Berlín, donde ese mismo año comenzó su colaboración con la física austríaca Lise Meitner, con quien formaría durante tres décadas uno de los equipos más productivos de la radioquímica europea: Hahn aportaba su destreza como químico experimental para aislar e identificar nuevas sustancias radiactivas, mientras Meitner ofrecía la interpretación física de los fenómenos observados, una división de tareas que resultaría extraordinariamente eficaz.
Tres décadas de trabajo junto a Meitner
Juntos, Hahn y Meitner descubrieron en 1918 el elemento protactinio y contribuyeron de forma decisiva a esclarecer las cadenas de desintegración radiactiva de varios elementos pesados, un trabajo que consolidó a Hahn como uno de los químicos nucleares más respetados de Alemania y le valió, en 1928, la dirección del Instituto Kaiser Wilhelm de Química en Berlín, cargo que ocuparía hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Ambos continuaron colaborando de forma cercana incluso cuando las leyes raciales del régimen nazi restringieron gradualmente la posición de Meitner dentro de la institución.
Cuando Meitner debió exiliarse a Suecia en 1938, Hahn ayudó a organizar su huida clandestina, aunque decidió permanecer él mismo en Alemania para conservar su posición institucional. Pese a la distancia, mantuvo con ella una correspondencia científica constante, informándole con detalle de los experimentos que continuaba realizando junto a Fritz Strassmann sobre el bombardeo de uranio con neutrones, una serie de pruebas que darían resultados cada vez más desconcertantes hacia fines de ese año.
El descubrimiento experimental de la fisión
En diciembre de 1938, Hahn y Strassmann repitieron con extremo cuidado sus análisis químicos de las sustancias producidas al bombardear uranio con neutrones y confirmaron, para su propia sorpresa, la presencia inequívoca de bario, un elemento de masa atómica mucho menor que la del uranio. Hahn, formado como químico y no como físico teórico, no encontraba una explicación física satisfactoria para ese resultado y se lo comunicó por carta a Meitner, entonces exiliada en Suecia, pidiéndole su opinión sobre un hallazgo que parecía contradecir las leyes conocidas de la física nuclear.
Fue Meitner, junto a su sobrino Otto Frisch, quien pocos días después explicó que el núcleo de uranio se había dividido en dos núcleos más ligeros, un proceso que Frisch bautizó como fisión nuclear. Hahn publicó sus resultados experimentales en enero de 1939 en la revista Naturwissenschaften, sin mencionar la interpretación teórica de Meitner ni su intercambio de correspondencia con ella, una omisión que ha sido señalada por historiadores de la ciencia como un indicio de las presiones políticas que enfrentaba un científico que colaboraba con una exiliada judía bajo el régimen nazi.
El Nobel de 1944 y la controversia posterior
En 1945, mientras se encontraba detenido junto a otros científicos alemanes en Inglaterra tras el fin de la guerra, Hahn recibió la noticia de que se le había concedido el Premio Nobel de Química correspondiente a 1944 por el descubrimiento de la fisión de núcleos atómicos pesados. La noticia lo sorprendió y, según diversos testimonios, le provocó cierta incomodidad, consciente de la contribución esencial que Meitner había hecho a la comprensión del fenómeno que él solo había podido describir de forma experimental.
A lo largo de los años posteriores, Hahn reconoció públicamente en diversas ocasiones la importancia del trabajo de Meitner, aunque nunca cuestionó de forma abierta la decisión del comité Nobel de excluirla del premio. Dedicó buena parte de su vida posterior a advertir sobre los peligros de las armas nucleares y a promover la cooperación científica internacional, presidiendo la Sociedad Max Planck, sucesora del antiguo Instituto Kaiser Wilhelm, hasta su jubilación. Murió en Gotinga en 1968, apenas unos meses antes que Meitner.
Cronología
- 1879
Nace en Fráncfort del Meno, Alemania.
- 1907
Inicia en Berlín su colaboración de tres décadas con Lise Meitner.
- 1918
Descubre junto a Meitner el elemento protactinio.
- 1938
Obtiene junto a Fritz Strassmann la evidencia experimental de la fisión del uranio.
- 1944
Recibe en solitario el Premio Nobel de Química.
Preguntas para repasar
¿Otto Hahn entendió por sí solo lo que había descubierto?
No de forma inmediata. Obtuvo la evidencia química de que el uranio bombardeado producía bario, pero fue Lise Meitner, junto a Otto Frisch, quien explicó el mecanismo físico de la fisión nuclear que daba cuenta de ese resultado.
¿Por qué Hahn no compartió el crédito con Meitner en su publicación de 1939?
Los historiadores señalan que la presión política del régimen nazi sobre un científico alemán que colaboraba con una exiliada judía probablemente influyó en esa omisión, aunque Hahn mantuvo con ella correspondencia científica constante durante todo el proceso.
Fuentes consultadas
- Nobel Prize Outreach · Otto Hahn – Biographical ↗
- Science History Institute · Otto Hahn, Lise Meitner, and Fritz Strassmann ↗
- Chemistry World · Hahn, Meitner and the Discovery of Nuclear Fission ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.