Una física en la Viena de comienzos de siglo
Meitner nació en Viena en una familia judía de clase media, en un momento en que a las mujeres austríacas se les prohibía el acceso a la educación secundaria pública y universitaria en igualdad de condiciones que a los hombres. Gracias al esfuerzo de su familia, pudo prepararse de forma privada y aprovechar la apertura parcial de las universidades austríacas a partir de 1897, convirtiéndose en 1905 en la segunda mujer en doctorarse en ciencias por la Universidad de Viena, bajo la dirección de Ludwig Boltzmann.
En 1907 se trasladó a Berlín para ampliar estudios y allí inició una colaboración con el químico Otto Hahn que se prolongaría durante treinta años. Trabajaron juntos, aunque en condiciones desiguales: durante mucho tiempo a Meitner, por ser mujer, se le prohibió el acceso a los laboratorios principales del Instituto Kaiser Wilhelm y debió investigar en un sótano habilitado como taller de carpintería. Con los años y pese a esas barreras, se consolidó como una física de gran prestigio internacional, especializada en radiactividad y física nuclear.
El ascenso del nazismo y el exilio
Meitner alcanzó en las décadas de 1920 y 1930 una posición académica sólida en Berlín, dirigiendo su propia sección de física dentro del Instituto Kaiser Wilhelm de Química. Sin embargo, su condición de judía la puso en peligro directo tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en marzo de 1938, que extendió de inmediato las leyes raciales alemanas a territorio austríaco y la dejó sin la protección de su antigua nacionalidad. Con la ayuda de colegas como Hahn y Dirk Coster, huyó clandestinamente a los Países Bajos y de allí se instaló en Estocolmo.
El exilio significó para Meitner, ya con sesenta años, perder de la noche a la mañana su laboratorio, sus instrumentos y buena parte de su red de trabajo, y comenzar de nuevo en Suecia en condiciones mucho más precarias que las que había tenido en Berlín. A pesar de la distancia, mantuvo correspondencia constante con Hahn, quien continuó en Berlín los experimentos que ambos habían diseñado juntos antes de su huida, referidos al bombardeo de uranio con neutrones y a los extraños productos resultantes de esas reacciones.
La interpretación de la fisión nuclear
A fines de 1938, Hahn y su colaborador Fritz Strassmann obtuvieron en Berlín resultados desconcertantes: al bombardear uranio con neutrones, aparecía bario, un elemento con aproximadamente la mitad de la masa atómica del uranio, algo que no encajaba con ninguna reacción nuclear conocida hasta entonces. Hahn le escribió los resultados a Meitner, quien se encontraba pasando las fiestas navideñas en el pueblo sueco de Kungälv junto a su sobrino, el físico Otto Frisch, y ambos se dedicaron a analizar el enigma durante largas caminatas en la nieve.
Aplicando el modelo del núcleo atómico como una gota líquida, Meitner y Frisch calcularon que el núcleo de uranio, al absorber un neutrón, podía deformarse y dividirse en dos núcleos más ligeros, liberando en el proceso una cantidad de energía enorme, coherente con la famosa ecuación de Einstein sobre la equivalencia entre masa y energía. Frisch, tomando prestado un término de la biología celular, propuso llamar "fisión" a ese proceso de división nuclear. Publicaron su explicación teórica en la revista Nature en febrero de 1939, apenas semanas después de que Hahn diera a conocer sus resultados experimentales.
El Nobel que no llegó
En 1944, la Academia Sueca de Ciencias otorgó el Premio Nobel de Química exclusivamente a Otto Hahn "por su descubrimiento de la fisión de núcleos atómicos pesados", sin mencionar a Meitner ni a Frisch. La decisión resultó, para buena parte de la comunidad científica posterior, difícil de justificar: Hahn había obtenido los datos experimentales, pero fue Meitner quien proporcionó la explicación física que permitió entender qué representaban realmente esos datos, e incluso el propio término "fisión" surgió de su trabajo conjunto con Frisch.
Historiadores de la ciencia han señalado que la exclusión de Meitner combinó varios factores: su condición de mujer en un campo dominado por hombres, su origen judío en un contexto de posguerra todavía marcado por prejuicios, la dificultad del comité sueco para evaluar correctamente contribuciones repartidas entre física y química, y cierta reticencia de Hahn, presionado por las circunstancias políticas alemanas de la época, a reconocer públicamente el papel de su antigua colaboradora exiliada. Meitner nunca recibió el Nobel, aunque fue nominada en numerosas ocasiones posteriores tanto en física como en química.
Reconocimiento tardío y legado
Meitner se negó siempre a participar en el desarrollo de armas nucleares, incluida una invitación a integrarse al Proyecto Manhattan, y continuó investigando en Suecia hasta su jubilación, trasladándose finalmente a Cambridge, Inglaterra, donde vivían varios familiares. Con el tiempo recibió numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla Enrico Fermi en 1966, compartida con Hahn y Strassmann, aunque el reconocimiento más simbólico llegaría décadas después de su muerte.
En 1997, en honor a su trabajo, la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada bautizó el elemento número 109 de la tabla periódica como meitnerio, uno de los pocos elementos químicos que llevan el nombre de una mujer científica. Murió en 1968 en Cambridge, pocos días antes de cumplir noventa años, y su lápida lleva una inscripción que resume con precisión su legado: "Una física que nunca perdió su humanidad".
Referencias: [5]
Cronología
- 1878
Nace en Viena, Austria.
- 1907
Se traslada a Berlín e inicia su colaboración con Otto Hahn.
- 1938
Huye de la Alemania nazi y se exilia en Suecia.
- 1939
Explica junto a Otto Frisch el mecanismo de la fisión nuclear.
- 1944
Otto Hahn recibe en solitario el Premio Nobel de Química por la fisión.
Preguntas para repasar
¿Lise Meitner compartió el Premio Nobel de 1944?
No. El Premio Nobel de Química de 1944 fue otorgado exclusivamente a Otto Hahn. Meitner, pese a su papel decisivo en la interpretación teórica de la fisión, no fue incluida en el galardón.
¿Quién propuso el término "fisión nuclear"?
Fue Otto Frisch, sobrino de Meitner y coautor con ella del artículo de 1939 que explicó el fenómeno, quien tomó prestada la palabra "fisión" de la biología celular para describir la división del núcleo atómico.
Fuentes consultadas
- Nobel Prize Outreach · Otto Hahn – Biographical (contexto del premio de 1944) ↗
- Science History Institute · Otto Hahn, Lise Meitner, and Fritz Strassmann ↗
- American Physical Society · Lise Meitner and the Discovery of Nuclear Fission ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.