Un colaborador cercano de Benito Juárez

Lerdo de Tejada fue uno de los principales colaboradores de Benito Juárez durante la Guerra de Reforma y la intervención francesa, ocupando cargos clave como ministro de Relaciones Exteriores y presidente de la Suprema Corte de Justicia, posición que lo convertía, según la Constitución de 1857, en el sucesor natural del presidente en caso de falta absoluta.

Esa previsión constitucional se hizo efectiva a la muerte de Juárez, en julio de 1872, cuando Lerdo de Tejada asumió la presidencia interina y, meses después, fue confirmado en el cargo mediante elecciones, dando continuidad al proyecto liberal republicano que ambos habían compartido durante casi dos décadas.

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La consolidación de la República Restaurada

Como presidente, Lerdo de Tejada continuó la consolidación de las instituciones republicanas y liberales tras el triunfo definitivo sobre el Segundo Imperio de Maximiliano en 1867. Entre sus medidas más destacadas se cuenta la elevación a rango constitucional de las Leyes de Reforma en 1873, que consagraron de forma definitiva la separación entre el Estado y la Iglesia católica.

Su gobierno impulsó también el desarrollo de infraestructura, en particular la inauguración del primer ferrocarril entre la Ciudad de México y Veracruz en 1873, una obra de gran relevancia simbólica y económica para la consolidación del Estado mexicano moderno.

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El intento de reelección y el Plan de Tuxtepec

En 1876, Lerdo de Tejada buscó reelegirse para un nuevo período presidencial, decisión que generó fuerte oposición de distintos sectores políticos, entre ellos el general Porfirio Díaz, quien había sido derrotado por Lerdo en elecciones previas y que proclamó el Plan de Tuxtepec bajo la bandera de la "no reelección", enarbolando así un principio que marcaría de forma paradójica buena parte de la historia política mexicana posterior.

El levantamiento de Díaz triunfó militarmente hacia fines de 1876, obligando a Lerdo de Tejada a abandonar el país. Se exilió en Estados Unidos, primero en Nueva York, sin volver jamás a la vida política activa en México.

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El exilio y su legado institucional

Lerdo de Tejada murió en Nueva York en 1889, en el exilio, mientras en México se consolidaba el largo gobierno de Porfirio Díaz, el mismo que lo había derrocado invocando la no reelección, principio que el propio Díaz terminaría por ignorar durante más de tres décadas en el poder.

Su gobierno se recuerda hoy sobre todo por la consolidación constitucional de las Leyes de Reforma y por marcar el final de la etapa de gobiernos surgidos directamente del liberalismo juarista, dando paso a la larga hegemonía política de Porfirio Díaz.

Referencias: [1] · [4]

Cronología

  1. 1823

    Nace en Xalapa, Veracruz.

  2. 1872

    Asume la presidencia tras la muerte de Benito Juárez.

  3. 1873

    Se elevan a rango constitucional las Leyes de Reforma.

  4. 1873

    Se inaugura el ferrocarril México-Veracruz.

  5. 1876

    Es derrocado por Porfirio Díaz mediante el Plan de Tuxtepec.

  6. 1889

    Muere en el exilio en Nueva York.

Preguntas para repasar

¿Por qué se le considera sucesor "constitucional" de Juárez?

Porque ocupaba la presidencia de la Suprema Corte de Justicia, cargo que la Constitución de 1857 designaba como sucesor del presidente en caso de falta absoluta, previsión que se activó tras la muerte de Juárez en 1872.

¿Qué relación tiene con el principio de "no reelección" de Porfirio Díaz?

Díaz derrocó a Lerdo de Tejada en 1876 enarbolando precisamente la bandera de la no reelección frente al intento de este de reelegirse, un principio que el propio Díaz ignoraría después durante más de tres décadas en el poder.

Fuentes consultadas

  1. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México · Sebastián Lerdo de Tejada ↗
  2. Enciclopedia Británica · Sebastián Lerdo de Tejada ↗
  3. Wikipedia en español · Sebastián Lerdo de Tejada ↗

Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.