Una vocación nacida de la infancia
Goodall creció en Bournemouth, Inglaterra, en una familia de recursos modestos que no pudo costearle estudios universitarios, y desarrolló desde niña una fascinación por los animales alimentada por libros como "Tarzán de los monos" y por un peluche de chimpancé que sus padres le regalaron al nacer. Trabajó como secretaria y camarera para ahorrar dinero y, en 1957, viajó a Kenia invitada por una amiga, decisión que cambiaría por completo el rumbo de su vida.
En Kenia conoció al paleontólogo Louis Leakey, quien buscaba a alguien sin formación académica previa para observar chimpancés salvajes con una mirada libre de prejuicios teóricos sobre el comportamiento animal. Leakey confiaba en que la paciencia y la capacidad de observación de Goodall, más que un título universitario, serían la clave para un estudio de campo verdaderamente novedoso, y la contrató como su asistente antes de gestionar la financiación para enviarla a Tanzania.
Los primeros años en Gombe
En julio de 1960, Goodall llegó al entonces llamado Parque Nacional del Arroyo de Gombe, en la actual Tanzania, acompañada inicialmente por su madre, cuya presencia era exigida por las autoridades coloniales para permitir que una mujer joven acampara sola en la selva. Durante los primeros meses, los chimpancés huían en cuanto la veían aproximarse, por lo que Goodall optó por observarlos pacientemente desde la distancia, día tras día, hasta que los animales se acostumbraron a su presencia.
En noviembre de 1960 hizo la observación que transformaría la primatología: vio a un chimpancé al que llamó David Barbagrís despojar de sus hojas a una ramita e introducirla en un termitero para extraer termitas, un ejemplo claro de fabricación y uso de herramientas. Hasta entonces se consideraba que solo los seres humanos fabricaban herramientas, hasta el punto de que algunos científicos habían definido a la especie humana precisamente por esa capacidad; Leakey respondió al hallazgo con la célebre frase: "Ahora debemos redefinir herramienta, redefinir hombre, o aceptar a los chimpancés como humanos".
Un método observacional poco convencional
Goodall rompió con varias convenciones científicas de su época: dio nombres propios a los chimpancés que estudiaba, como David Barbagrís, Flo o Fifi, en lugar de asignarles números, y describió sus personalidades individuales, emociones y relaciones sociales, algo que muchos etólogos de entonces consideraban una proyección antropomórfica inapropiada para un estudio científico riguroso. Con el tiempo, esta aproximación, respaldada por décadas de datos sistemáticos, ayudó a cambiar la forma en que la ciencia entiende la cognición y la vida social de otros primates.
Sin título universitario previo, Goodall fue admitida directamente en un programa de doctorado en etología en la Universidad de Cambridge gracias al respaldo de Leakey, y se convirtió en 1965 en una de las pocas personas en obtener un doctorado en Cambridge sin haber cursado antes una licenciatura. Sus observaciones documentaron también aspectos más sombríos de la vida de los chimpancés, como comportamiento caníbal ocasional y una guerra prolongada entre dos comunidades vecinas de Gombe entre 1974 y 1978, que reveló una capacidad de violencia organizada antes atribuida solo a los humanos.
De la investigación a la conservación global
A partir de mediados de la década de 1980, tras asistir a una conferencia científica que documentó la drástica disminución de poblaciones de chimpancés en toda África debido a la deforestación, la caza y el comercio ilegal de animales, Goodall reorientó buena parte de su actividad hacia la conservación y la educación ambiental. En 1977 había fundado el Instituto Jane Goodall, dedicado a la investigación, la conservación de hábitats y el desarrollo comunitario en las zonas cercanas a las áreas de distribución de los chimpancés.
En 1991 puso en marcha el programa juvenil Roots & Shoots, presente hoy en decenas de países, orientado a que niños y jóvenes desarrollen proyectos locales de conservación ambiental y bienestar animal. Ya en su novena década de vida, Goodall siguió viajando gran parte del año para dar conferencias sobre conservación, hasta su muerte el 1 de octubre de 2025 en Los Ángeles, Estados Unidos, a los 91 años. El estudio de campo que inició en Gombe en 1960 continúa en marcha, convertido en uno de los estudios continuos más prolongados sobre una población de mamíferos salvajes en la historia de la ciencia.
Cronología
- 1957
Viaja por primera vez a Kenia y conoce al paleontólogo Louis Leakey.
- 1960
Comienza su estudio de campo sobre chimpancés en Gombe, Tanzania.
- 1960
Observa por primera vez a un chimpancé fabricar y usar una herramienta.
- 1965
Obtiene el doctorado en etología por la Universidad de Cambridge.
- 1977
Funda el Instituto Jane Goodall, dedicado a la investigación y la conservación.
- 2025
Muere el 1 de octubre en Los Ángeles, Estados Unidos, a los 91 años.
Preguntas para repasar
¿Jane Goodall tenía formación científica antes de ir a Gombe?
No tenía título universitario cuando comenzó su trabajo de campo; Louis Leakey la eligió precisamente por su capacidad de observación paciente sin formación teórica previa, y ella obtuvo su doctorado en Cambridge años después, ya con los datos de su investigación en Gombe.
¿Qué comportamiento descubrió que cambió la visión sobre los chimpancés?
Observó que los chimpancés fabrican y usan herramientas, por ejemplo despojando ramitas de sus hojas para extraer termitas de un termitero, una capacidad que hasta entonces se consideraba exclusiva de los seres humanos.
Fuentes consultadas
- Jane Goodall Institute · About Dr. Jane Goodall ↗
- National Geographic · Jane Goodall ↗
- Fundación Princesa de Asturias · Jane Goodall ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.