La monarquía absoluta danesa
Desde 1665, Dinamarca se rigió por la Ley Real (Kongeloven), un documento que establecía una monarquía hereditaria y absoluta: el rey tenía la facultad de nombrar y destituir funcionarios a voluntad, y su poder solo estaba limitado, en teoría, por la confesión luterana de Augsburgo. Esa concentración de autoridad hizo del sistema danés uno de los regímenes absolutistas más completos de la Europa moderna.
A lo largo del siglo XVIII y comienzos del XIX, algunos monarcas impulsaron reformas administrativas y sociales —como la abolición parcial de la servidumbre rural en 1788— sin que ello alterara la naturaleza absoluta del poder real. Fue recién en el clima político posterior a las revoluciones europeas de 1848 cuando las demandas de una constitución escrita y un gobierno representativo ganaron fuerza real en Dinamarca.
El camino hacia la Constitución de 1849
Las revoluciones liberales que sacudieron buena parte de Europa en 1848 tuvieron eco en Dinamarca, donde crecientes sectores de la sociedad —comerciantes, profesionales y una prensa cada vez más activa— exigían el fin del absolutismo y la adopción de una constitución escrita. El rey Federico VII, que había asumido el trono ese mismo año, se mostró dispuesto a negociar con los reformistas en lugar de reprimirlos.
Una asamblea constituyente elaboró el proyecto de constitución durante 1848 y comienzos de 1849, en medio también de la primera guerra de Schleswig contra los ducados de Schleswig y Holstein. El 5 de junio de 1849, Federico VII sancionó la Constitución, conocida como la "Constitución de junio", que dividió el poder del Estado entre el rey, un parlamento bicameral (el Rigsdag) y el poder judicial.
Alcances y límites de la reforma
La Constitución de 1849 representó un cambio institucional profundo: por primera vez, Dinamarca contó con un parlamento nacional elegido y con garantías básicas como la libertad de prensa y de reunión. Sin embargo, el derecho a votar y a ser candidato al Rigsdag se restringió a hombres solventes económicamente, mayores de treinta años y con casa propia, lo que dejaba fuera a la mayoría de la población, incluidas todas las mujeres.
Se calcula que apenas alrededor del 15% de la población danesa tenía derecho a voto bajo estas condiciones iniciales. Aun con esas limitaciones, la Constitución de 1849 sentó un marco legal que, con sucesivas reformas a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX —incluida la ampliación del sufragio—, fue ampliando gradualmente la participación política hasta llegar a un sistema democrático más amplio.
Cronología
- 1665
Promulgación de la Ley Real (Kongeloven), base de la monarquía absoluta.
- 1788
Abolición parcial de la servidumbre rural (Stavnsbånd).
- 1848
Federico VII asume el trono en medio de un clima de reformas liberales en Europa.
- 5 jun. 1849
Sanción de la Constitución de junio; fin de la monarquía absoluta.
- d. 1849
Sucesivas reformas amplían gradualmente el derecho al voto.
Preguntas para repasar
¿La Constitución de 1849 estableció el sufragio universal?
No. El derecho a votar quedó limitado a hombres solventes, mayores de treinta años y con casa propia, lo que excluía a la mayoría de la población; el sufragio se amplió de forma gradual en reformas posteriores.
¿Qué papel tuvo Federico VII en el fin del absolutismo?
Aunque heredó una monarquía absoluta, aceptó negociar con los reformistas en el contexto de las revoluciones europeas de 1848 y firmó personalmente la Constitución de junio de 1849 que puso fin a ese sistema.
Fuentes consultadas
- Library of Congress · FALQs: The Danish Constitution of 1849 – 175th Anniversary ↗
- National Museum of Denmark · The nation state (1848–1915) ↗
- Wikipedia · Constitution of Denmark ↗
- Wikimedia Commons · Grundlovgivende rigsforsamling - Constantin Hansen full.jpg ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.