Una infancia entre fósiles y dificultades
Mary Anning nació en Lyme Regis, en la costa sur de Inglaterra, en una familia numerosa de la que solo ella y su hermano Joseph llegaron a la edad adulta; fue bautizada con el nombre de una hermana mayor fallecida en un incendio a los cuatro años. Su padre, Richard Anning, era ebanista y carpintero, y complementaba los ingresos familiares recolectando y vendiendo fósiles de los acantilados cercanos, una práctica que enseñó a sus hijos desde pequeños.
La zona de Lyme Regis, parte de lo que hoy se conoce como la Costa Jurásica, es especialmente rica en fósiles marinos de más de 180 millones de años de antigüedad, expuestos de forma constante por la erosión de los acantilados. Tras la muerte de su padre en 1810, la venta de fósiles se convirtió en el principal sostén económico de la familia, y Mary y Joseph continuaron la búsqueda de manera cada vez más sistemática.
Referencias: [1]
El ictiosaurio y el plesiosaurio
En 1810, cuando tenía apenas once años, Mary localizó el cuerpo de un esqueleto cuyo cráneo había encontrado antes su hermano Joseph: un ictiosaurio de más de cinco metros de largo, el primero correctamente identificado como tal. El hallazgo despertó gran interés en los círculos científicos británicos, aunque fueron hombres —coleccionistas y geólogos— quienes en un inicio se llevaron el crédito público por describirlo.
El 10 de diciembre de 1823, Anning encontró el primer esqueleto completo conocido de plesiosaurio, un reptil marino de cuello extremadamente largo cuya anatomía resultó tan inusual que, en un primer momento, algunos naturalistas franceses dudaron de su autenticidad. En 1828 localizó, además, el primer esqueleto de pterosaurio hallado fuera de Alemania, y en años posteriores realizó aportes relevantes a la comprensión de los coprolitos (excrementos fosilizados) y de los sacos de tinta fosilizados de los belemnites.
Referencias: [1]
Un reconocimiento tardío
A pesar de su experiencia y de la importancia de sus hallazgos, Anning no pudo integrarse a la Sociedad Geológica de Londres, que excluyó formalmente a las mujeres hasta 1904, y con frecuencia los científicos que estudiaban y publicaban descripciones de sus fósiles omitían mencionarla. Su única publicación científica en vida fue una carta enviada en 1839 a la revista Magazine of Natural History. El naturalista suizo Louis Agassiz fue una excepción notable: le dedicó el nombre de dos especies de peces fósiles mientras ella aún vivía, a comienzos de la década de 1840.
Anning murió de cáncer de mama el 9 de marzo de 1847 en Lyme Regis, a los 47 años. Su reconocimiento llegó sobre todo después de su muerte: en 1850 la Sociedad Geológica de Londres instaló un vitral conmemorativo en su honor, y numerosas especies y accidentes geográficos —incluido uno en Marte— llevan hoy su nombre. En 2022 se inauguró una estatua suya en Lyme Regis.
Referencias: [1]
Cronología
- 1810
Localiza el primer esqueleto de ictiosaurio correctamente identificado.
- 1824
Encuentra el primer esqueleto completo de plesiosaurio conocido.
- 1828
Identifica el primer esqueleto de pterosaurio hallado fuera de Alemania.
- 1847
Muere en Lyme Regis a los 47 años.
Preguntas para repasar
¿Por qué Mary Anning no recibió reconocimiento formal en vida?
Porque no pudo integrarse a la Sociedad Geológica de Londres, que excluyó a las mujeres hasta 1904, y los científicos que estudiaban sus hallazgos rara vez la citaban.
¿Qué zona geológica hizo posibles sus descubrimientos?
Los acantilados de Lyme Regis, parte de la Costa Jurásica, ricos en fósiles marinos expuestos por la erosión.
Fuentes consultadas
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.