Formación en Erlangen
Ohm nació en Erlangen en el seno de una familia de artesanos: su padre era cerrajero, pero un hombre autodidacta que había estudiado por su cuenta matemáticas y filosofía, y se encargó personalmente de dar a sus hijos una sólida educación científica en casa. Esa formación temprana le permitió a Ohm ingresar a la Universidad de Erlangen en 1805, aunque su paso inicial fue irregular: pasó buena parte de su tiempo dedicado a actividades como el billar y el baile, lo que llevó a su padre a enviarlo a Suiza a trabajar como profesor de matemáticas mientras reconducía su vocación.
Regresó a Erlangen para retomar sus estudios y se doctoró en 1811, tras lo cual ejerció como docente de matemáticas en distintas escuelas secundarias, primero en Bamberg y luego en Colonia. En este último destino, un colegio jesuita bien dotado de instrumental, tuvo acceso a un laboratorio de física razonablemente equipado, lo que le permitió comenzar hacia 1825 sus propias investigaciones experimentales sobre la conducción eléctrica, inspirado en parte por la reciente invención de la pila voltaica y por los trabajos de Fourier sobre la conducción del calor.
Referencias:
La formulación de la ley de Ohm
Ohm diseñó sus propios instrumentos de medición, entre ellos una balanza de torsión con la que podía medir con precisión la intensidad de la corriente eléctrica generada por distintos materiales conductores. A partir de una serie sistemática de experimentos con hilos de diferentes longitudes, grosores y materiales, estableció que la corriente que circula por un conductor es directamente proporcional a la diferencia de potencial aplicada e inversamente proporcional a una propiedad del propio conductor, que llamó resistencia. Esta relación, publicada en 1827 en su obra "Die galvanische Kette, mathematisch bearbeitet" ("El circuito galvánico investigado matemáticamente"), es la que hoy se conoce como ley de Ohm.
A diferencia de gran parte de la física de su época, centrada en descripciones cualitativas, Ohm buscó expresar el fenómeno eléctrico mediante una fórmula matemática sencilla y de aplicación general, inspirándose explícitamente en el tratamiento matemático que Joseph Fourier había dado a la conducción del calor. Este enfoque cuantitativo y sistemático, novedoso para el estudio de la electricidad en ese momento, resultaría décadas después fundamental para diseñar y calcular circuitos eléctricos de forma predecible, en lugar de depender únicamente de la prueba y el error.
El rechazo inicial y el reconocimiento tardío
Pese a la solidez experimental de su trabajo, la ley de Ohm fue recibida con frialdad e incluso hostilidad por buena parte de la comunidad científica alemana de la época. Algunos físicos influyentes consideraron que su enfoque matemático era excesivamente especulativo para un fenómeno físico, y las críticas afectaron su carrera: Ohm llegó a perder su puesto docente en Colonia y pasó varios años en una situación profesional precaria, dedicado a la enseñanza en escuelas de menor prestigio en Berlín.
El reconocimiento llegó primero desde el extranjero: científicos británicos y franceses comenzaron a citar y aplicar su ley en la década de 1830, y en 1841 la Royal Society de Londres le concedió la Medalla Copley, uno de los galardones científicos más prestigiosos de la época, por su descubrimiento. Ese reconocimiento internacional presionó a las instituciones alemanas a revalorizar su trabajo, y en 1849 Ohm fue finalmente nombrado profesor en la Academia de Ciencias de Baviera, y poco antes de morir, en 1852, obtuvo la cátedra de física en la Universidad de Múnich que había buscado durante toda su carrera.
Legado en la ingeniería eléctrica
La ley de Ohm se convirtió, ya en la segunda mitad del siglo XIX, en la herramienta matemática básica para el diseño de cualquier circuito eléctrico, desde las primeras redes de telégrafos hasta los sistemas de distribución de electricidad que se expandieron por Europa y América. Su formulación simple —la corriente es igual a la tensión dividida entre la resistencia— sigue enseñándose hoy como uno de los primeros conceptos de cualquier curso de electricidad o electrónica en el mundo.
En 1881, el mismo congreso internacional de electricistas que adoptó los nombres de voltio y amperio decidió llamar "ohmio" a la unidad de resistencia eléctrica del sistema internacional, consolidando el nombre de Ohm entre los científicos fundadores de la electrotecnia. Aunque murió apenas dos años después de alcanzar la cátedra que había perseguido durante décadas, su ley sigue siendo, casi dos siglos después, uno de los principios más citados y aplicados de toda la física.
Cronología
- 1789
Nace en Erlangen, actual Alemania.
- 1811
Se doctora en la Universidad de Erlangen.
- 1827
Publica la ley que relaciona tensión, corriente y resistencia.
- 1841
Recibe la Medalla Copley de la Royal Society de Londres.
- 1852
Obtiene la cátedra de física en la Universidad de Múnich.
- 1854
Muere en Múnich.
Preguntas para repasar
¿Por qué se rechazó inicialmente la ley de Ohm en Alemania?
Porque parte de la comunidad científica alemana de la época desconfiaba de aplicar un tratamiento puramente matemático a un fenómeno eléctrico, algo que consideraban más propio de la especulación que de la física experimental tradicional.
¿Qué dice exactamente la ley de Ohm?
Establece que la intensidad de corriente que circula por un conductor es directamente proporcional a la tensión aplicada e inversamente proporcional a su resistencia, relación que se expresa habitualmente como I = V / R.
Fuentes consultadas
- Deutsches Museum · Georg Simon Ohm ↗
- Royal Society · Copley Medal winners ↗
- Encyclopaedia Britannica · Georg Simon Ohm ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.