Una infancia marcada por la adversidad en Siberia
Mendeléyev fue el menor de al menos catorce hermanos y creció en Tobolsk, Siberia, donde su padre dirigía una escuela local hasta que quedó ciego y perdió su empleo, obligando a la familia a depender de una pequeña fábrica de vidrio administrada por su madre. Tras la muerte del padre y el incendio de la fábrica familiar, su madre lo llevó personalmente a Moscú y luego a San Petersburgo para conseguirle una plaza universitaria, un esfuerzo extraordinario que Mendeléyev reconoció públicamente durante toda su vida.
Ingresó en el Instituto Pedagógico Central de San Petersburgo, donde se formó como profesor de ciencias, y posteriormente viajó a Alemania para ampliar sus estudios de química, incluida una estancia en Heidelberg donde coincidió con otros científicos destacados de la época. De regreso en Rusia, comenzó a enseñar química en la Universidad de San Petersburgo, institución en la que desarrollaría la mayor parte de su carrera académica posterior.
La creación de la tabla periódica
Mientras escribía un manual de química para sus estudiantes, Mendeléyev buscaba una manera lógica de presentar los elementos conocidos, que para entonces sumaban alrededor de sesenta y tres. En 1869, tras organizar tarjetas con las propiedades de cada elemento, ordenándolas de manera prácticamente obsesiva sobre su escritorio, comprendió que al disponerlos según su peso atómico creciente surgía un patrón periódico: elementos con propiedades químicas similares aparecían a intervalos regulares.
A diferencia de otros científicos que habían intentado clasificaciones parecidas, Mendeléyev tuvo la audacia de dejar huecos deliberados en su tabla allí donde el patrón lo exigía, afirmando que correspondían a elementos todavía no descubiertos. Llegó incluso a predecir con notable precisión el peso atómico y varias propiedades físicas y químicas de esos elementos faltantes, entre ellos los que más tarde se identificarían como galio, escandio y germanio, descubiertos efectivamente en las décadas siguientes.
La confirmación de sus predicciones
El descubrimiento del galio en 1875 por el químico francés Paul-Émile Lecoq de Boisbaudran fue la primera confirmación pública de las predicciones de Mendeléyev: las propiedades del nuevo elemento coincidían de manera asombrosa con las que él había anticipado años antes para lo que llamaba "eka-aluminio". Descubrimientos posteriores, como el del escandio en 1879 y el del germanio en 1886, reforzaron aún más la credibilidad de su sistema periódico ante la comunidad científica internacional.
Estas confirmaciones sucesivas transformaron la tabla periódica, que en un principio había generado cierto escepticismo por su carácter especulativo, en una de las herramientas más sólidas y respetadas de toda la química. La versión de Mendeléyev no fue la única propuesta de clasificación periódica de su época, pero su capacidad predictiva resultó decisiva para que su ordenamiento se impusiera sobre las alternativas presentadas por otros científicos, como el alemán Lothar Meyer.
Más allá de la tabla periódica
Mendeléyev no limitó su actividad científica a la química pura: asesoró al gobierno ruso en la modernización de la incipiente industria petrolera del Cáucaso, promovió reformas en la agricultura y en los aranceles industriales, y participó en la fundación de la Oficina Central Rusa de Pesas y Medidas, dedicada a estandarizar las unidades de medida usadas en el país. También voló en globo aerostático para observar un eclipse solar en 1887, una experiencia poco habitual para un científico de su edad y prestigio.
Pese a su enorme reputación internacional, Mendeléyev nunca recibió el Premio Nobel de Química, algo que generó controversia entonces y sigue analizándose hoy; estuvo cerca de obtenerlo en 1906, pero finalmente el galardón fue para otro candidato tras una votación ajustada. Murió en 1907 en San Petersburgo, y en su honor se bautizó el elemento número 101 de la tabla periódica como "mendelevio", un reconocimiento simbólico a su contribución fundamental para ordenar el conocimiento químico.
Cronología
- 1850
Ingresa en el Instituto Pedagógico Central de San Petersburgo.
- 1869
Presenta la primera versión de su tabla periódica de los elementos.
- 1875
Se descubre el galio, confirmando una de sus predicciones.
- 1886
Se descubre el germanio, otra de sus predicciones confirmadas.
- 1907
Muere en San Petersburgo sin haber recibido el Premio Nobel.
Preguntas para repasar
¿Mendeléyev fue el único que propuso una tabla periódica?
No; otros científicos, como el alemán Lothar Meyer, propusieron clasificaciones similares casi al mismo tiempo, pero la versión de Mendeléyev se impuso porque predijo con éxito la existencia y las propiedades de varios elementos aún no descubiertos.
¿Por qué nunca ganó el Premio Nobel?
Estuvo cerca de recibirlo en 1906, pero una votación ajustada dentro de la Academia Sueca de Ciencias favoreció a otro candidato; murió al año siguiente, y desde entonces el Nobel no puede otorgarse de forma póstuma, por lo que perdió definitivamente esa posibilidad.
Fuentes consultadas
- Royal Society of Chemistry · Dmitri Mendeleev ↗
- Encyclopaedia Britannica · Dmitri Mendeleev ↗
- American Chemical Society · Mendeleev and the Periodic Table ↗
- MacTutor History of Mathematics · Dmitri Mendeleev ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.