De la medicina a la antropología
Tello nació en Huarochirí, en la sierra de Lima, en el seno de una familia campesina de origen quechua, en un contexto social donde el acceso a la educación superior era excepcional para personas de su origen. Se trasladó a Lima para estudiar medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde se graduó como bachiller en 1908 con una tesis sobre la trepanación craneana entre los antiguos peruanos, tema que ya anticipaba su interés por combinar el conocimiento médico con el estudio de las culturas prehispánicas.
Gracias a una beca, viajó a Estados Unidos para especializarse en la Universidad de Harvard, donde obtuvo una maestría en artes en 1909 y otra en antropología en 1911, convirtiéndose en el primer peruano en alcanzar ese grado en dicha institución. Posteriormente realizó estudios de especialización en antropología en la Universidad de Berlín, en 1912, completando así una formación internacional que resultaba muy poco frecuente entre los investigadores peruanos de comienzos del siglo XX.
El descubrimiento de la importancia de Chavín
De regreso en el Perú, Tello encabezó expediciones a la sierra norte del país, entre ellas al sitio arqueológico de Chavín de Huántar, conocido desde antes por viajeros y cronistas, pero nunca estudiado con metodología científica sistemática. En 1919, tras sucesivas campañas de excavación, Tello determinó la notable antigüedad de las construcciones y el arte de Chavín, y propuso que esta cultura, con su estilo iconográfico distintivo centrado en figuras felínicas, constituía el origen común de las civilizaciones andinas posteriores.
Esta hipótesis, conocida como el origen autóctono de la civilización andina en Chavín, contrastaba con teorías previas que atribuían influencias externas, como mesoamericanas, a los desarrollos culturales del área andina. Tello sistematizó su argumento en su obra Origen y desarrollo de las civilizaciones prehistóricas andinas (1939), un texto que, aunque revisado y matizado por investigaciones posteriores, sigue siendo una referencia obligada en la arqueología andina por establecer un marco interpretativo propiamente peruano frente a modelos difusionistas foráneos.
El hallazgo de la necrópolis de Paracas
En 1925, Tello dirigió excavaciones en la península de Paracas, en la costa sur del Perú, donde su equipo descubrió una extensa necrópolis con cientos de fardos funerarios que contenían cuerpos momificados envueltos en textiles de extraordinaria calidad y complejidad iconográfica. Este hallazgo permitió documentar una cultura preincaica, hoy conocida como cultura Paracas, cuyo dominio de las técnicas textiles y de momificación resultó excepcional incluso en comparación con otras tradiciones andinas contemporáneas.
El estudio de los textiles de Paracas, que combinaban tejido, bordado y teñido con una variedad cromática notable para la época, abrió una línea de investigación que sigue activa hasta hoy, tanto en arqueología como en conservación textil. Tello documentó cuidadosamente el contexto de cada hallazgo, una práctica poco habitual entre los excavadores de su tiempo, muchos de los cuales priorizaban la recuperación de piezas vistosas sobre el registro riguroso de su procedencia estratigráfica.
Fundación de museos y legado institucional
Consciente de la necesidad de proteger y difundir el patrimonio arqueológico peruano, Tello fundó el Museo de Arqueología y Etnología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1919 y, años más tarde, el Museo de Arqueología Peruana, antecedente de instituciones museográficas nacionales posteriores. A través de estas instituciones, formó a una generación de investigadores peruanos, entre ellos su discípula Rebeca Carrión Cachot, contribuyendo así a profesionalizar la arqueología en un país donde antes esta disciplina había estado dominada mayoritariamente por extranjeros.
Tello falleció en Lima en 1947, dejando un legado institucional y metodológico que trascendió su propia obra: la insistencia en la excavación sistemática, el registro documental riguroso y la interpretación de las culturas prehispánicas desde una perspectiva peruana y no exclusivamente europea. Su nombre se mantiene asociado al Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, y es recordado cada año en el Perú como referente de una arqueología nacional con vocación científica.
Cronología
- 1880
Nace en Huarochirí, Perú.
- 1908
Se gradúa como bachiller en medicina en San Marcos.
- 1919
Establece la antigüedad e importancia de la cultura Chavín.
- 1925
Descubre la necrópolis de Paracas.
- 1947
Muere en Lima.
Preguntas para repasar
¿Julio C. Tello era arqueólogo de formación?
No inicialmente: se formó como médico en San Marcos y luego se especializó en antropología en Harvard y Berlín, lo que le dio una perspectiva científica poco común entre los estudiosos de antigüedades de su época en el Perú.
¿Qué encontró exactamente en Paracas?
Una extensa necrópolis con cientos de fardos funerarios que contenían cuerpos momificados envueltos en textiles finamente elaborados, hallazgo que permitió documentar la cultura Paracas, una de las tradiciones textiles más sofisticadas de la América prehispánica.
Fuentes consultadas
- Universidad Nacional Mayor de San Marcos · Biografía de Julio César Tello ↗
- Ministerio de Cultura del Perú · Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú ↗
- Infobae · Julio C. Tello, el médico que dedicó su vida a la arqueología ↗
Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.