Formación y llegada a Syntex

Miramontes nació en Tepic y estudió ingeniería química en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se graduó en 1949. Poco después se incorporó como becario a Syntex, una compañía farmacéutica fundada en México que se había especializado en la síntesis de hormonas esteroides a partir de la barbasco, una raíz silvestre abundante en el sureste mexicano de la que se extraía diosgenina, precursora química de diversas hormonas. Syntex reunió en esos años a un grupo de investigadores jóvenes, entre ellos el húngaro-mexicano George Rosenkranz y el austriaco Carl Djerassi, bajo cuya dirección trabajó Miramontes.

El objetivo del equipo no era en un inicio desarrollar un anticonceptivo, sino sintetizar progestágenos activos por vía oral para tratar trastornos menstruales y la infertilidad. En aquella época, la progesterona natural debía administrarse por inyección porque el organismo la degradaba con rapidez si se tomaba en pastillas, lo que limitaba su uso clínico. La tarea consistía en modificar la estructura química de la progesterona para lograr una molécula estable, activa por vía oral y con un efecto hormonal más potente y duradero.

Referencias: [1] · [2]

La síntesis del 15 de octubre de 1951

Trabajando a partir de una modificación de la 19-noretisterona, Miramontes llevó a cabo en el laboratorio la reacción que produjo el compuesto activo, anotando el procedimiento en su cuaderno personal en la página 114, con fecha del 15 de octubre de 1951. La nueva molécula resultó ser varias veces más potente por vía oral que la progesterona natural, cumpliendo así el objetivo inicial de crear un progestágeno estable y eficaz cuando se tomaba en pastillas, sin necesidad de inyecciones.

La solicitud de patente se presentó en 1951 y fue concedida en Estados Unidos en 1956 a nombre de los tres investigadores, Miramontes, Djerassi y Rosenkranz, con Syntex como titular de los derechos. El artículo científico correspondiente se publicó en el Journal of the American Chemical Society con Miramontes como primer autor, un detalle que numerosos historiadores de la ciencia han señalado para respaldar que fue él quien ejecutó materialmente la síntesis decisiva, más allá del reparto formal de créditos dentro del equipo.

Referencias: [1] · [3]

De la molécula al anticonceptivo oral

La noretisterona no se convirtió de inmediato en un anticonceptivo comercial: ese paso lo dieron, a mediados de la década de 1950, los investigadores estadounidenses Gregory Pincus y John Rock, quienes probaron clínicamente combinaciones hormonales derivadas de compuestos como el de Syntex para inhibir la ovulación. En 1960, la agencia estadounidense de medicamentos (FDA) aprobó Enovid, el primer anticonceptivo oral comercializado, cuya fórmula empleaba un derivado relacionado con el trabajo mexicano, mientras que versiones posteriores emplearon directamente noretisterona o sus derivados.

La disponibilidad de un anticonceptivo eficaz, discreto y controlado por la propia usuaria transformó las decisiones reproductivas de millones de mujeres en el mundo y es considerada un factor central en cambios sociales de gran escala, como la incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral y la reducción de las tasas de fecundidad en numerosos países durante la segunda mitad del siglo XX. Este impacto convirtió a la noretisterona en una de las moléculas con mayor influencia social producidas por la química del siglo pasado.

Referencias: [2] · [4]

Reconocimiento y últimos años

Pese a la magnitud de su aporte, Miramontes recibió durante décadas un reconocimiento menor al de sus colegas Djerassi y Rosenkranz, más visibles internacionalmente. Continuó su carrera en México dedicado a la investigación petroquímica en el Instituto Mexicano del Petróleo, donde desarrolló nuevas patentes relacionadas con procesos industriales, y ejerció también la docencia universitaria. En 1986 el propio Instituto de Química de la UNAM y diversas instituciones científicas comenzaron a rescatar su historia como parte de un esfuerzo por documentar los aportes mexicanos a la ciencia mundial.

En 2005, un año después de su muerte, la revista estadounidense especializada en patentes reconoció la síntesis de la noretisterona como una de las patentes más importantes de los últimos 150 años en Estados Unidos, la única de origen latinoamericano en esa lista. Miramontes falleció en la Ciudad de México en 2004, y desde entonces universidades, institutos científicos y espacios públicos en México han incorporado su nombre para honrar su legado como pionero de la química farmacéutica y de la anticoncepción hormonal moderna.

Referencias: [3] · [4]

Cronología

  1. 1925

    Nace en Tepic, Nayarit.

  2. 1949

    Se gradúa como ingeniero químico en la UNAM.

  3. 1951

    Sintetiza la noretisterona en los laboratorios de Syntex.

  4. 1956

    Se concede la patente estadounidense del compuesto.

  5. 2004

    Muere en la Ciudad de México.

Preguntas para repasar

¿Miramontes inventó la píldora anticonceptiva?

No exactamente: sintetizó la noretisterona, la molécula que después otros investigadores, como Gregory Pincus y John Rock, usaron para desarrollar y probar clínicamente los primeros anticonceptivos orales comerciales a fines de los años cincuenta.

¿Por qué se le atribuye la síntesis a él y no solo al equipo?

Porque los registros de laboratorio y la publicación científica lo señalan como quien ejecutó materialmente la reacción decisiva el 15 de octubre de 1951, aunque la patente se compartió con Carl Djerassi y George Rosenkranz, jefes del proyecto en Syntex.

Fuentes consultadas

  1. Gaceta UNAM · Luis Ernesto Miramontes, creador del compuesto que revolucionó al mundo ↗
  2. Science History Institute · Carl Djerassi and the Development of the Pill ↗
  3. American Chemical Society · Norethindrone National Historic Chemical Landmark ↗

Texto redactado por el equipo editorial de Historia Breve a partir de las fuentes citadas. Consulta los criterios editoriales.