Descubre por qué la capoeira tiene raíces de resistencia afrobrasileña contra la opresión colonial.

La capoeira surgió en Brasil como una forma de resistencia y lucha de las clases populares y de las comunidades esclavizadas afrobrasileñas frente a la hegemonía colonizadora de Portugal. Este arte marcial es una mezcla entre danza y lucha ya que los colonizadores portugueses prohibieron a los esclavos africanos practicar cualquier y ante esta adversidad, decidieron ocultar la lucha con danza.

La capoeira está ligada a la resistencia contra la esclavitud y es que su surgimiento lo podemos rastrear desde el comercio de esclavos que lleva a cabo Portugal entre los siglos XIV y XVI, periodo en el que los esclavistas portugueses y europeos ejercieron dominación sobre el continente africano, extrajeron recursos naturales y esclavizaron a un sinnúmero de comunidades nativas de esta región.

Sin duda, un hecho que potenció el comercio de esclavos fue la fundación de la compañía de Lagos en 1544, la cual intensificó la esclavitud de las regiones de Guinea, Angola y Mozambique. Durante esta época, Brasil era uno de los destinos predilectos para las compañías de tráfico de esclavos europeas, puesto que en este país existían hacendados que poseían plantaciones de azúcar y algodón que necesitaban mano de obra esclava para obtener la mayor cantidad de ganancias posibles.

Lo que los esclavistas y potentados no previeron es que los esclavos llevaban consigo más que sus manos y pies para trabajar, también portaban el germen de su tenacidad: sus tradiciones de resistencia, su cultura y su religión. Y es que los esclavos, especialmente los angoleños, tenían una forma de danza ritualista y espiritual, muy similar a la capoeira que actualmente se practica por el mundo, en la que a través de movimientos lentos se expresaban ritos religiosos y tradiciones.

Senzala donde vivían los esclavos traídos de África en Brasil.

La concentración de los africanos en Brasil, principalmente de Angola y la resistencia colectiva surgida a partir de la organización de las senzalas (casas donde los esclavos pasaban las noches hacinados), fue lo que dio origen a la capoeira, primero como una forma de conservar tradiciones ancestrales, ejercitar el cuerpo y convivio más allá de los límites de la opresión. Un arte marcial que nació como baile porque los soldados y las guardias temían cualquier tipo de rebelión, por ello ocultaron la lucha con danzas.

La resistencia de Zumbi Dos Palmares

“Cuando hay opresión hay resistencia”, dice un viejo adagio chino. Este fue el caso de los esclavos asentados en Brasil, pues constantemente se escapaban de sus captores y algunas veces se organizaban en comunidades en la selva brasileña en “quilombos” o cotos de resistencia antiesclavista que se agruparon en distintos lugares de Brasil.

Tal vez el quilombo más importante fue el que surgió alrededor de 1850 en la Sierra da Barriga, estaba dirigido por Zumbi Dos Palmares (descendiente de guerreros angoleños) y llegó a tener una población de treinta mil habitantes y a esta región sus habitantes la denominaron Angola-Janga o pequeña Angola. Perduró por cerca de un siglo a pesar de los continuos embates de los colonizadores y sus soldados.

Zumbi Dos Palmares

Angola-Janga logró ser una región importante de autonomía y un ejemplo de lucha antiesclavista, al grado que los portugueses le ofrecieron un tratado de paz en 1680 a cambio de desmantelar el quilombo, lo cual enfureció a sus habitantes y a Zumbi, rechazando el tratado. Los soldados portugueses lanzaron una contundente ofensiva contra la “pequeña Angola” con un cerco militar que duró aproximadamente 42 días, tiempo en el que los habitantes del quilombo sabían que si perdían la batalla serían asesinados o volverían a una vida de esclavitud. Por ello, lucharon con todas sus energías por mantener en pie a su poblado, para combatir usaron a la capoeira, es decir, los movimientos de pelea mezclados con danza que habían practicado durante generaciones en las senzalas. Finalmente, los militares rompieron la tenaz resistencia el 5 de febrero de 1694, asesinando y esclavizando a todos los pobladores.

Zumbi logró escapar y organizar un reducido núcleo de resistencia, pero finalmente fue localizado y arrestado por las tropas portuguesas el 20 de noviembre de 1695. A los pocos días de su captura, fue decapitado y su cabeza expuesta en la ciudad de Recife como una muestra de que la rebelión sería castigada con dureza y firmeza. Pero lejos de provocar temor, Zumbi y su quilombo se convirtieron en símbolos de resistencia popular, la lucha contra la esclavitud no solo era necesaria, sino que era posible.

La abolición de la esclavitud en Brasil 

La abolición de la esclavitud tardó en llegar, pero finalmente se decretó en 1888, después de manifestaciones pacíficas y luchas de resistencia como la de Zumbi. 

Durante el siglo XIX la capoeira fue asociada a las actividades criminales, a las bandas de bandoleros o a la pobreza porque era practicada por comunidades empobrecidas afrodescendientes. En esta época, los grupos de poder en Brasil eran los europeos y sus descendientes, y aunque se abolió la esclavitud, la desigualdad y el sistema racista se mantuvo en el día a día. Las leyes y los principales puestos de empleo eran ocupados por los blancos, mientras que los grupos afrodescendientes quedaron relegados, junto con sus ritos y su cultura. 

La Capoeira durante la prohibición del siglo XIX

Algunas veces los grupos de jóvenes desempleados formaban grupos de bandoleros o asalta caminos y atacaban a las caravanas de comercio con armas blancas y movimientos de capoeira. El gobierno de Brasil prohibió la capoeira en 1890 puesto que consideró que estaba ligada a las actividades ilegales y fomentaba el delito, el castigo por practicarla iba desde los azotes hasta el corte de tendones de tobillos. Por ello durante todo el siglo XIX la capoeira fiel a sus orígenes se continuó practicando en la clandestinidad.

Rueda tradicional de Capoeira durante el siglo XIX

Para seguir practicando capoeira los jóvenes afrodescendientes de Brasil ingeniaron distintas estrategias. Tal vez la más popular fue que se reunían en ruedas o “rodas” callejeras, mientras unos estaban practicando capoeira otros estaban alertas de la policía. Cada vez que los policías se acercaban los vigilantes entonaban sonidos militares de caballería con el berimbau (un instrumento artesanal hecho con bambú, calabaza y un cable) y con ello proporcionaba una alerta eficaz para que los demás se escondieran.

Por otra parte, cada capoerista tenía apodos o motes que le eran designados por los participantes dependiendo de su apariencia y de sus destrezas físicas, para impedir ser descubiertos por las autoridades.

La legalización de la capoeira

La capoeira se legalizó a inicios del siglo XX. En 1930, cuando uno de sus principales practicantes, Manoel dos Reis Machado, apodado “Maestre Bimba” se presentó ante el presidente Getúlio Vargas y realizó movimientos rápidos de capoeira, el gobernante quedó asombrado por la actitud de Bimba y sobre todo por la demostración de valentía y arrojo del capoeirsta. Vargas declaró que “la capoeira es la única lucha verdaderamente nacional” en un contexto en el que se pretendía sentar las bases del nacionalismo brasileño.

Manoel dos Reis Machado “Mestre Bimba”

Lo anterior sirvió para que el gobierno legalizara la capoeira y con ello otros elementos de la cultura africana, fue un proceso lento en que la sociedad brasileña tardó en aceptarla como parte de su cultura, debido a lo estigmatizada que había sido por siglos.

Mestre Bimba es considerado como el creador de la capoeira contemporánea con movimientos acrobáticos y rápidos, diferente al estilo lento y ritual que tuvo en un inicio este arte marcial, eliminó algunos de los rituales y la hizo más espectacular, a este estilo se le conoce como capoeira regional o de Bahía, lugar donde Bimba creó su propia academia en 1932. Desde donde realizó esfuerzos significativos por difundir este arte marcial, incluso retó a luchadores de otros estilos marciales para demostrar que la capoeira podía ser un buen estilo de defensa personal, el capoeirista ganó los cuatro combates en los que puso a prueba su estilo de lucha.

Berimbau, instrumento con el que se entonan canciones tradicionales en las ruedas de Capoeira

Actualmente el capoeira es aceptado y practicado por muchas personas en Brasil y en todo el mundo. En todos los continentes hay por lo menos una escuela de capoeira, se ha vuelto muy popular en países tan lejanos como Rusia o China.
Siglos han pasado desde que fue practicada de forma clandestina por comunidades de esclavos y aunque muchas cosas han cambiado en este arte marcial, otras se mantienen como su forma ritual y dancística de practicarse. Incluso si vemos sus movimientos y escuchamos los cantos que se entonan durante las ruedas de capoeira podemos escuchar esas raíces religiosas y de resistencia anticolonial que aún conserva.

Fuentes:
-Capoeira, Nestor. Capoeira: Roots of the Dance-Fight-Game. North Atlantic Books, 2002.
-De Paula, Benjamin Xavier. «Historia y cultura afrobrasileña y la contribución de las poblaciones de matrices africanas en Brasil». Estudios Históricos. Revista Digital Año III, Núm. 7 (octubre de 2011).
-López, Alberto. «Mestre Bimba, el artífice del ‘boom’ mundial de la capoeira». El País, 23 de noviembre de 2018. https://elpais.com/cultura/2018/11/23/actualidad/1542961010_911079.html.